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25 feb 2014

Entre cosas extrañas y fenómenos inexplicables IV

Algunas cosillas que deberías haber hecho y que por supuesto no hiciste.

2 - Si lo de la sensatez es un concepto que se te escapa, muy probablemente hayas decidido que tu primera incursión en el mundo del jaboneo sea hacerle un jabón artesanal y casero adecuado a sus gustos y necesidades dermatológicas... pero ¿Desde cuando tienes tú la más mínima idea de cuales son sus gustos y/o necesidades? ¿Entonces? ¿Ya la vas a liar otra vez? Lo dicho, lo tuyo no tiene nombre. Pero si por más que te has esforzado en ello y aunque lleva una eternidad a tu lado, tú de lo único que te has enterado es de que no le gustan las pelis de Chuc Norris, ni los callos, ni que te saques las famosas pelusillas del ombligo cuando te pones nervioso y todo esto es como lo de tus jabones, te has enterado que no le gustan pero no consigues entender muy bien porqué...

Mi consejo, si persistes en tu peregrina idea, y al que me temo no vas a prestar ni la más mínima atención, es que hagas algo sencillo, sin complicaciones, con tan sólo un par de aceites, sin aditivos raros y sin aromas o a la sumo con uno sólo, familiar, cercano y fácilmente identificable como, por ejemplo la lavanda (nunca falla). Pero conociéndote, supongo que estarás pensando, y encima con toda la buena intención del mundo, en poner en práctica toda tu sabiduría jabonera, adquirida a borbotones y sin digerir, e incorporarle al jabón todos aquellos ingredientes y técnicas que últimamente has descubierto y que piensas que le van a ir bien o al menos le van a hacer gracia.

Así, por ejemplo, y como es más bien friolera, nada de saponificación en frío no, el jabón irá en caliente y ya con la olla al fuego, ufano y voluntarioso te dedicarás a la elaboración de esa "Capilla Sixtina" del jabón artesano con ímpetu imparable y extrema dedicación mientras piensas: "Ja, se van a enterar estos de Mendrulandia, si a ellos les salen esos jabones tan chulos con una concentración del 28% ya verás el mio, ya...que me estoy concentrando al 100%".

Después de varias horas de frenesí jabonero y tras una ardua contienda, apunto ya de desencadenar un apocalipsis zombi que asole el planeta con los efluvios de lo que tienes al fuego... Te pido, por favor, que pares ya, detente porque lo más seguro es que, a estas alturas esa obra de arte que tienes ahí se parezca más a un coprolito* de oso cavernario que a un jabón en cuanto a aspecto y en cuanto a olor... pues también, pero justo antes de que la infinita y misericordiosa sabiduría de la madre naturaleza le regalase el lito, cuando aún era simple y llanamente un "Pedazo copro", osea y para que nos entendamos bien, que huele a auténtica mierda de oso del cuaternario. Si tenemos en cuenta que según los paleontólogos la dieta de semejante bicho era de lo más variopinta, en su mayoría vegetariana pero sin hacerle ascos a cualquier cosa que se pusiese a tiro, ya te puedes hacer una idea de lo que eran sus digestiones. Así, sin ir más lejos, el día que plantó tamaño coprolito se sabe (los paleontólogos así lo certifican) que se zampó al menos 300 kg de bayas del bosque y que después le hincó el diente a: un tigre dientes de sable, unos cuantos dientes de león, tres docenas de dientes de ajo, una tapita de  escarabajos peloteros... al dente y una jartá de pequeños mamíferos entre los que se encontraba un fulano cromañón, sin dientes, maloliente y despistado que pasaba por allí hurgándose el ombligo en busca de pelusillas y que, a juzgar por su estampa, bien podría ser de tu familia.
Algunas teorías apuntan a la posibilidad de que el susodicho paisano se hubiera escaqueado de su caverna adosada porque su Ella (y ese halo primitivo que la rodea) tras pillarlo infraganti agrandando la gruta, con el inherente riesgo estructural que esto conlleva, para ver mejor unas pinturas rupestres de 200 pulgadas, cargaditas de bisontes de última generación y perfil plano, pretendía que ordenara su cajón de los pellejos desparejaos (osea todos sus pellejos) justo a la hora en que los "guturales profundos" y los "que huelen a buey almizclero" se jugaban el pase a cuartos de final... nunca llegó a saber quien se clasificó.
También se cuenta, aunque esto está aún por confirmar por la comunidad científica, que la alegre viuda, que por cierto no vayas a pensar que se parecía ni por lo más remoto a  Daryl Hannah en "El clan del oso cavernario", si tal fuera seguro que hubiese ordenado lo que hiciera falta en vez de correr a las fauces del lindo osito. La viuda alegre o alegre viuda, como decía, que por su estampa bien podría ser de tu familia... o de la del oso, con lo que cobró del seguro se trasladó a un precioso loft en Atapuerca y creó, en recuerdo de su difunto y por ser lo que se le ocurrió más apropiado para honrar su memoria, la morcilla de Burgos...aunque aún no existía Burgos, pero esa es otra historia y tal vez sea mejor dejarla para los eruditos en el tema.

El caso es que cuando por fin termine su dura jornada laboral, llegue a casa y tu te acerques a Ella (y ese halo que la rodea) enarbolando semejante engendro escatológico y pestilente en una mano, sacándote pelusillas del ombligo con la otra, con cara de bobalicón, habiendo dejado la réplica (escala 1:1) de "La Batalla de Bailén" tras de ti y diciendo: "Toma, lo he hecho para ti y por sólo 200 pavos en materiales, le he puesto café para la celulitis, karité para las arrugas y esas patas de gallo que cada día se ven más, cacao para las estrías, salvia para el mal olor corporal, agua oxigenada para disimular el vello facial (véase bigote), piedra pómez para que te limes las cortezas esas que tienes en los codos y rodillas que no veas como rascan y además, en homenaje a tu ascendencia galega, le he metido unos grelos (el lacón me lo comí yo), que son muy buenos para la retención de líquidos y un par de valiums machacaos que encontré por ahí para que te relajes, que últimamente te veo muy alterada. Ya verás ya, vas a parecer otra. ¿Te gust...?"
Ya está, ya la has terminado de liar una vez más, mira que te dije que hicieras algo sencillo y ahora tu insensata osadía y tu inmundo coprolito han encendido la mecha de su coprolalia**, o algo aún peor, así que si no quieres acabar como el oso cavernario, osea extinto y sin haber dejado nada más que el famoso coprolito para la posteridad, o como tu ancestro de las cavernas, osea en el estómago de un bicho que a su vez está extinto y sin ni siquiera la posibilidad de que te homenajeen con una morcilla de Burgos porque ya tiene copyrigt, si no quieres acabar como ellos corre, corre lo más rápido que puedas y vete a ver si te dan curro en el departamento de atrezo del Museo Natural porque aquí, amigo mío, al menos por ahora, está todo perdido.

Contiunará...***

* Coprolito: Los coprolitos (gr. kopros, excremento y lithos, piedra) son heces fosilizadas
** Coprolalia: Coprolalia o cacolalia (del griego κόπρος, significa 'heces' y λαλία 'balbucear'), es la tendencia patológica a proferir obscenidades.
*** ¿Continuará? Pues no lo se, en realidad depende de las musas y de ti. Tu muéstrame tu interés en que así sea en forma de comentario, +1 o lo que te parezca y resulte más cómodo y yo ya me encargo de ponerme en contacto con tan esquivas y escurridizas señoras.

Gracias a todos y un saludo.

18 feb 2014

Entre cosas extrañas y fenómenos inexplicables III

Hola amigo mio, de nuevo aquí contigo. Espero sepas perdonar la demora, una vez más, en atenderte pero es que he estado muy ocupado negociando con el virus de la gripe a ver si lo convencía para abandonar, de forma pacífica y ordenada, este cuerpecito mio y que el muy cabr... había tomado al asalto, sin previo aviso, permiso, ni consideración alguna.
Aunque en un principio, cual alcalde engreído y prepotente, me planteé el uso de medidas drásticas, tras una profunda reflexión abandoné la idea, están los ánimos muy caldeados y lo último que me conviene es que se me líe la de Gamonal en el organismo y acabe con mi "bulevar de los sueños rotos" hecho unos forros... Aún nos quedan algunos flecos sueltos en la negociación pero al menos ya hemos establecido una hoja de ruta que, si bien no satisface por completo a ninguna de las dos partes, ambas nos hemos comprometido firmemente en respetar.

Así que, sin más dilación, vamos con lo que nos ocupa.

Si no recuerdo mal, tras hablar del jabón  y de Ella (y ese halo que la rodea), habíamos quedado que hoy trataríamos de entender, tu incierto futuro jabonero pasa irrevocablemente por aquí, cómo es posible que precisamente a Ella (y a ese halo que la rodea) no le gusten, o mejor dicho no le gusten ni un poco, tus maravillosos jabones.

Algunas cosillas que deberías haber hecho y que por supuesto no hiciste.

1 - Si por fin se te ocurre algo sensato y tu primera opción es la de hacer un jabón con aceites reciclados destinado a la vajilla, lo tienes muy, pero que muy fácil:
Friega tu los platos y no sólo hoy, no. Friégalos ya para siempre, y si de paso le dás a la vitro, los azulejos, la encimera, el suelo, paredes, techo, alacenas y demás accidentes geográficos de ese inhóspito continente aún por descubrir, al menos para ti, que es la cocina (me río yo de Pangea), pues mejor que mejor.
Ya puesto, y aprovechando que el desconcierto generado obra a tu favor, ¿que tal si sigues con el resto de la casa? Habitaciones, baños, cristales, niños, abuelos, mascotas... Tal vez sea un buen momento para cambiar esa bombilla del pasillo que hace tres años que está fundida y que dijiste que repondrías en cuanto acabase el partido...
Otra buena idea podría ser que pongas la lavadora sin preguntar por donde se introduce la ropa.
Y ya lo máximo sería si "sutilmente" te enteras de que le apetece cenar, evitas comentarios del tipo: "Joer, eso no lo comen ni los conejos", lo preparas, se lo sirves es el sofá mientras Ella (y ese halo que la rodea) ven tan agustito, con sublime devoción, profusa llorera y una vez más "Los puentes de Madison".
Perfecto, casi lo tienes, sigue así y que no se te olvide volver a fregar los platos de la cena y, una vez terminado, si no tenéis que iros corriendo al hospital, tu al traumatólogo debido a que tu exquisito dolor de espalda amenaza con ponerse en pie de guerra si persistes en tan inusitadas, sorpresivas e ingratas tareas; y Ella (y ese halo que la rodea) al neurólogo, pasando por el psicólogo, para derivar en psiquiatría y después, para terminar, vuelta a empezar, debido a la apoplejía causada por tu irreconocible nuevo tu.
Apoplejía agravada en este caso por un fuerte ataque de Sindrome de Tourette*, olvidado ya por todos y que se manifestó por primera y única vez (hasta ahora) cuando siendo niña asistió confiada, cándida e inocente a la trágica muerte de Chanquete... ataque que sólo se arregló cuando la abuela le arreó un sopapo.
Pero esta vez no hay abuela y sin tan ilustre señora a ver quien es el valiente que se acerca, porque encima cursa con fuerte Coprolalia, que tu siempre pensaste que era mala leche reconcentrada y que hoy te enteras que es una patología muy a tener en cuenta, mirándola a Ella no hay ninguna duda de que así es, y que hasta tiene nombre y todo.
Pues si no tenéis que ir al médico, como te decía, mírala a los ojos cual Robert Kincaid (Clint Eastwood) y dile muy pausadamente y con cara de fotógrafo del National Geografic estreñido: "Cariño, que guapa estás hoy, ven aquí que te voy a hacer un masaje en los pies..."
Si eres capaz de hacer todo y además contener ese gesto involuntario que se te escapa cuando estás nervioso y que consiste en sacarte pelusillas del ombligo, una de tres:
  • O te suelta un guantazo como el de la abuela (los genes son los genes), porque cree que en realidad no eres tú, si no un extraterrestre disfrazado de ti y con "vete tu a saber" que obscuras y perversas intenciones.
  • O le da un infarto (a sumar a la apoplejía, el Tourette y la Coprolalia) porque cree que en realidad eres tú, pero que te está afectando algún tipo de virus o microorganismo extraterrestre con "vete tu a saber" que obscuras y perversas intenciones.
  • O bien, y aunque sea la más remota de las tres opciones es la que más nos interesa, te la has ganado para tus bussines jaboneros...al menos de momento.
 Que la suerte te acompañe.

Continuara...***



El Síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico, posiblemente heredado, con inicio en la infancia, caracterizado por múltiples tics físicos (motores) y vocales (fónicos).
** Coprolalia: uso involuntario de palabras obcenas.
*  ** del Blog de Amparo Calandín  coleparapadres.blogspot.com.es

*** Si te ha gustado esta entrada y si no también, mira a ver si eres tan amable de dejarme un comentario, un 1+, un me gusta o lo que te parezca y te venga bien. Así sabré si merece o no tu aprobación el trabajo realizado.




30 ene 2014

Humedad y frío... ¡Que sublime combinación para el jaboneo!

Hola amigos y amigas, generosos lectores de este blog (hay que serlo para malgastar vuestro tiempo aquí), pero bueno, vosotros sabréis...

mar, temporal, Islas Gabeiras 1 (Doniños)



El invierno es largo y mala época para hacer jabones: los aceites duros están...pues eso, duros como piedras, la traza parece que no llega nunca y cuando por fin llega, y una vez en el molde, este hay que abrigarlo, cuidarlo, darle mimos, arrumacos, ponerle radiadores, polainas, más mimos y yo que se que más inventos para que gelidifique correctamente. Después está el tema del secado que os puedo asegurar que estas latitudes en las que yo me encuentro puede llegar a desesperar al más paciente, humedad y frío. ¡Que sublime combinación para el jaboneo!


mar, temporal, Islas Gabeiras 2 (Doniños)


Este año además parece que los temporales, las ciclogénesis explosivas, el viento, el frío, la lluvia, el orballo, chirimiri, calabobos (o como quieras llamarlo) y demás fenómenos atmosféricos se han confabulado para no darnos tregua..


mar, temporal, Islas Gabeiras 3 (Doniños)



Es por esto que en el tema de los jabones a mi me gusta ser un poco hormiga, lirón careto u oso pardo, si preguntáis en casa os dirán que este último es el que me es más afín morfológicamente hablando, y currarme durante el veranito las provisiones de todo el año pero ¿y si calcule mal?¿y si se me fue la mano con tanta romería, verbena, playita y tumbona que no llené suficientemente mi despensa jabonil?

Ufff que angustia me está entrando...



Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)


Por todas estas razones y aprovechando un pequeño margen que hoy parece nos ha brindado el día he decidido llevarme a mis chicos a dar un paseo con la intención de por lo menos hacerles unas fotos de familia y así poder recordarlos cuando al fin se hayan ido.
Y aquí tenéis el resultado, espero que os guste.


Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)

Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)


Como podéis ver, en las fotos hay una pequeña selección de jabones. Lo que no podéis ver y no os voy a contar. No por nada, pero no creo que despierte vuestro interes, es que me perdí con el coche de la que iba, que me bajé del mismo con el pie izquierdo (aunque ahora que lo pienso eso es de lo más normal a no ser que conduzcas en Inglaterra), que debido a ese tentar a la suerte del reglamento de tráfico no había dado tres pasos cuando me sumergí hasta casi la rodilla en un gélido y perfectamente camuflado charco. Que nada más llegar por fin al lugar escogido e intentar colocar los jabones, debido al viento huracanado que soplaba, se me voló la bolsita donde los llevaba. Y mucho menos os contaré que una malvada y traicionera nube, no sale en las fotos porque me ataco por la espalda, de repente descargó sobre mi, mi equipo fotográfico y mis modelos jaboniles, toda su furía contenida en forma de torrencial lluvia y frío e inmisericorde granizo.
Tampoco os voy a contar como me vi obligado a recoger a toda velocidad y emprender la huida, ni que al no tener donde guardarlos no tuve más remedio que meter los jabones, totalmente mojados, en el bolsillo de mi chaqueta.


Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)


Y ni por asomo os contaré, ni intentaré describir la cara del empleado de la gasolinera, en la que me vi forzado a parar de vuelta a casa, cuando le solté el único billete que llevaba encima y que, casualmente, estaba en el mismo bolsillo que los jabones...


Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)


Humedad y frío... y viento, lluvia, granizo, ciclogénesis, pies izquierdos y demás fenómenos atmosféricos. ¡Que sublime combinación para el jaboneo!


Jabones artesanos, mar, Islas Gabeiras (Doniños)




Inserto localización en Google Maps por si os interesa pegarle un vistazo al lugar donde están realizadas las fotos. ¡Costa Artabra en estado puro!


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25 ene 2014

Entre cosas extrañas y fenómenos inexplicables II.

Hola Tipo 3, ¿como te ha ido la semana? Yo por mi parte he estado muy ocupado dándole vueltas a tu perfil y después de mucho meditar he llegado a la conclusión de que lo mejor que puedo hacer por ti es preguntarte: ¿De verdad sigues empecinado en el tema de hacer jabones caseros?¿Si?¿Estás seguro?... Bueno, está claro que entre tus atributos más reseñables se encuentra el de que eres un cabezón  redomado, así que voy a ver si puedo ayudarte intentando aclarar algún concepto al que tal vez (eso indica tu casuística) no has prestado la atención que requería. No me atrevo a meterme en todos los aspectos de tu personalidad y/o circunstancias, que te han llevado a enmarcarte dentro del Tipo 3, pero hay uno en concreto que me parece que, debido a su extraordinaria importancia para el desarrollo de tu futuro jabonero, debemos tratar con cierto rigor. 

Fenómenos inexplicables (Ella)

Si el jabón es una cosa extraña, que decir de Ella. Evidentemente no puedes definirla como cosa, es mucho más que eso y además, no queda bien. Por otro lado y, a estas alturas, tampoco deberías decir que sea una extraña, con la de historias por las que habéis pasado juntos y con la de veces que ha aguantado tus gilipolleces: "No mujer, no voy al dentista porque yo solo soy capaz de regenerarme esta encía." Y acabasteis en urgencias a las 4 de la madrugada...
Así que no puedes decir que sea una extraña, aunque a veces te lo parezca, porque no sería justo. Creo que más acertado sería que, en vez  de "cosa extraña", al referirnos a Ella (y a ese halo que la rodea), hablemos de "fenómenos inexplicables". ¿Como llamarías si no a esa serie de acontecimientos que, sin razón aparente, te han venido sucediendo desde que Ella (y ese halo que la rodea) entro en tu vida?
Te pongo un ejemplo. ¿Te parece bien, dado lo mucho que significó para ti, que hablemos del Cajón de los calcetines desparejaos (osea todos tus calcetines)?
Pues si, ese maravilloso espacio, reserva de la biodiversidad, que un día creaste de forma fortuita y que con el tiempo, debido a sus extraordinarias condiciones medioambientales, llegó a albergar un gran número de especies, vivas o no. Paradigma del caos, réplica a escala del universo y que merecería por si solo un estudio de alguna prestigiosa universidad. Por cierto, me acaba de llegar un retwitt donde dice que la universidad de Tampere (Finlandía) a publicado un estudio donde afirma que "ver mujeres desnudas aumenta la inteligencia masculina". ¿Vendrá de ahí. querido amigo, nuestra manifiesta precariedad cognitiva?,¿tal vez no hallamos visto suficientes...? Pero según esta teoría, Dínio tendría que poseer un Nobel y un Principe de Asturias de las ciencias por lo menos...no se, no lo veo muy claro.
Mejor dejémoslo ahí y centrémonos, al menos de momento, en lo que nos ocupa.
Ese Cajón de los calcetines desparejaos (osea todos tus calcetines), guardián y custodio de los secretos de la materia, génesis del tiempo y del espacio y por el que tú, hubieras dado tu vida. Ese cajón, de un día para otro... sencillamente dejo de existir, o mejor dicho, sufrió una profunda metamorfosis. Donde había vida, energía, fauna y exuberante vegetación, además del metro, tlf móviles antiguos y sus respectivos cargadores, facturas, recibos, notificaciones, alicates, mecheros sin gas, uno con gas, llaves, tuercas, fotos de alguna novia aún más antigua que los móviles y (nunca supiste como llego hasta ahí) medio chorizo de cantimpalos...y un larguísimo etc. ¿Qué hay hoy?
Nada, muerte y desolación, ni rastro de organismos vivos y en su lugar han aparecido ordenadas, disciplinadas e inertes filas de: "A la izquierda los calzoncillos, a la derecha los calcetines." Te aclaró Ella (y ese halo que la rodea) al ver la duda escrita en tu mirada. "Así que esa especie de albóndigas textiles son los calcetines...¿Y caben dos en cada una?" Pensaste tu al captar la certeza de su mirada. ¿Y sabes lo peor de todo? Lo peor de todo es que después no paso nada. Asististe a la apocalipsis de tan complejo y apreciado cosmos y no te diste ni cuenta, tan extasiado estabas contemplándola hacer albondigas con tus calcetines que ni siquiera reparaste en el verdadero alcance de tan bárbaro genocidio. Es o no es eso un fenómeno inexplicable.  
Dice una conocidísima canción obra de un gran poeta contemporáneo (por favor que vuelva el siglo de oro): "Ella, se desliza y me atropella..." Vaaale, aunque sea un poco rarito y en pos de no romper la métrica del texto, aceptemos que la susodicha Ella (y ese halo que la rodea) se desplaza en trineo o que tiene algún que otro gen compartido con esos bichos de la lengua bífida, que también podría ser, pero eso de "me atropella" ¿En la primera línea de la primera estrofa ya lo ha atropellado y el sigue cantando (con estribillo y todo) pedazo canción? ¡Pero si son una jartá de minutos! ¿No debería estar camino del hospital más cercano en vez de seguir desgañitándose que si Ella, que si Ella...
"Está encoñao" diría mi abuela y seguro que con razón pero a mí no deja de sorprenderme el fenómeno inexplicable de tan grande obcecación como la que muestra el muchacho este.
Podríamos seguir poniendo ejemplos. Sin pararme demasiado se me ocurre una larga lista de ellos que encajarían a la perfección con lo que intento explicarte pero la paciencia de mis escasos lectores es limitada, no conviene abusar de ella y que se larguen (si no lo han hecho ya) del blog sin dejar un pequeño comentario así que vamos directamente a intentar esclarecer ese fenómeno inexplicable que a ti tanto te preocupa y que es el único que ni es fenómeno, ni es inexplicable.
De las 3.514.500.000 Ellas (y ese halo que las rodea) que habitan el planeta. ¿Como es posible que te haya tocado la única que no aprecia tus jabones? ¿ Y por qué a Ella (y a ese halo que la rodea), por qué justamente a Ella (y a ese halo que la rodea) no le gustan tus jabones? En realidad tu ya sabes la respuesta pero, por si te sirve de ayuda, en la siguiente entrada de esta trilogía analizaremos las cosas que no deberías haber hecho y seguramente hiciste.

18 ene 2014

Entre cosas extrañas y fenómenos inexplicables.

Una cosa extraña (El jabón)

El jabón es una cosa extraña, forma parte de tu vida, has convivido con él desde tu más tierna infancia, te ha acompañado siempre y tu, sin embargo nunca le has prestado la más mínima atención. Era algo que estaba ahí y que ahí debía estar, así sin más.
Y de repente, tal vez por casualidad, porque así lo ha querido el destino o simplemente porque la muchacha del puesto de jabones que te has encontrado en el mercadillo medieval sabía hacer su trabajo, un día reparas en él, te fijas, lo descubres entre tus manos y piensas..."esto seguro soy capaz de hacerlo yo, solo tengo que investigar un poco".
¡Ya está! has caído en sus redes, estás perdido y la cosa no tiene fácil solución. A partir de ese momento tu vida pega un cambio y el espacio que tu cerebro dedicaba a otros asuntos de indiscutible importancia:¿Entrará en el salón una tele de 200 pulgadas?, ¿tendré que verla desde el pasillo?, tal vez si tiro un par de tabiques... Voy a tomar medidas. ¡Coño, tengo que ir a comprar un metro! aunque, es posible que esté en el cajón de los calcetines desparejaos... bueno, ya lo miraré mañana, hoy voy a ver el partido en la tele normalita. ¿O mejor me voy a la cervecería?...".
Toda esta cadena de profundas cavilaciones, como decía, se ve truncada y su lugar lo ocupará, de forma casi obsesiva, como si te hubieran formateado e instalado nuevas aplicaciones, otro tipo de caótico algoritmo mental, desconocido por ti hasta el momento, y que va en la linea de: " ¿Será verdad eso de que un aceite es la base de algo que sirve para limpiar manchas de aceite?, que cosa más extraña. Así que hay más tipos de pieles aparte de las guapas, las feas, la piel vuelta y la de gallina?. Eso de las pieles mixtas, ¿qué será?, ¿mitad piel, mitad pellejo?". O bien: " Tengo que hacerme con un molde pero ¿con que medidas?, ¿donde coño estará el metro?. Voy a mirar en el cajón de los calcetines desparejaos..."

Llegados a este punto, y perdona que interrumpa, tal vez sea el momento de clarificar un poco el asunto e intentar ver a que tipo de jabonero en ciernes perteneces para obrar en consecuencia:
  1. Eres un tipo sensato, no encuentras el metro y empiezas a ver el tema del jaboneo muy complicado así que, independientemente de tu situación social, laboral o sentimental, mandas el jaboneo a "tomar pol saco" y te vas a la cervecería a ver el partido.
  2. Eres un ser extremadamente afortunado, tal vez hasta tengas trabajo, incluso es posible que te paguen por él, que encima te guste y hasta que disfrutes realizándolo. Dispones de tiempo libre,no tienes quien te de la coña  y, no nos engañemos, eres un poco rarito (si no ya estarías en la cervecería gritando ¡Gooool!). Así que que puedes entregarte sin mesura a la obsesión del momento.
  3. Pobre hombre, tal vez no tengas trabajo y si lo tienes seguro que es de esos que casi es mejor no tenerlo (aunque estando como están las cosas no te atrevas a decirlo). Tienes cargas familiares, pufos con el banco, que bajar la basura, un exquisito dolor de espalda y últimamente muuuuuy mala leche, no te olvides además que, ante todo y sobre todo, tienes la inconmensurable suerte de tenerla a Ella (y a ese halo que la rodea). A pesar de todo, todavía conservas el coraje suficiente para recordar con orgullo el día que montaste el juguetito del huevo de chocolate sin mirar las instrucciones. Y con este panorama ¿aún eres capaz de embarcarte en una nueva aventura tan absorbente como la de elaborar jabones? ¡Joer macho, lo tuyo no tiene nombre! 
Así que: ¿En cúal de los tres Tipos crees que encajas?.
Si eres un Tipo 1 o un Tipo 2.
Felicidades muchachote. Tu a lo tuyo, espero sinceramente que encuentres el metro y que te vaya bien.
Si eres un Tipo 3.
Bueno, si eres un Tipo 3...
Mira, si eres un Tipo 3, vamos a hacer una cosa, dame un poquito de tiempo para reflexionar. Tu caso bien se lo merece y, si te parece, te emplazo a la próxima entrega de esta serie para hablar de lo tuyo...